Pan rústico y dulce
Este pan de molde os encantará por su textura y sabor. La harina de espelta le confiere un color dorado precioso y las pasas y las avellanas aportan un contraste espectacular de sabor. Es ideal como tostada con aguacate y salmón, o queso crema. También endulzarlo con mermelada es una muy buena opción.

Ingredientes
- 250 g de harina de espelta
- 250 g de harina de fuerza
- 250 ml de agua
- 125 g de masa madre
- 7 g de sal fina.
- 7 g de levadura seca de panadero
- 150 g de avellanas peladas
- 150 g de pasas
Preparación:
Engrasamos ligeramente un recipiente de plástico cuadrado o rectangular con aceite de oliva (la forma cuadrada del recipiente nos ayuda a formar la masa) Reservamos.
En un bol mezclamos los dos tipos de harina, la sal, la levadura y la masa madre. Añadimos tres cuartas partes del agua y con la batidora eléctrica amasamos a velocidad lenta (si lo hacemos de forma manual, amasaremos hasta que el agua esté totalmente integrada). Añadimos el resto del agua y seguimos amasando a velocidad media unos 10 minutos o hasta que nos quede una masa elástica y ligeramente pegajosa.
Engrasamos con un poco de aceite la superficie de trabajo y vertemos nuestra masa. La empezamos a trabajar con el método francés. Pasados unos 2 minutos, hacemos un hueco en el centro y le agregamos las avellanas y las pasas. Cerramos y seguimos amasando para que todos los frutos secos queden bien repartidos por toda la masa.
Colocamos la masa en el recipiente de plástico previamente engrasado, tapamos con un trapo de cocina y dejamos leudar unas dos horas aproximadamente en un sitio cálido.

Pasado el tiempo de fermentación, pasamos de nuevo la masa a la superficie de trabajo ligeramente enharinada. Amasamos un par de minutos para sacar un poco el aire y le damos forma alargada, tipo rulo.
Lo colocamos en un molde rectangular de 21 x 10 cm, forrado con papel de horno, lo tapamos de nuevo con un trapo de cocina, y dejamos reposar unos 40 minutos o hasta que nos doble el volúmen.
Transcurrido el tiempo, colocamos en el top de la masa algunas avellanas y pasas.
Precalentamos el horno a 220ºC. Colocamos una bandeja en el fondo de todo del horno y cuando llegue a la temperatura especificada, vertemos agua en la bandeja.
Horneamos unos 30-35 minutos o hasta que veamos que el pan adquiere un tono dorado.
Sacamos del horno y dejamos reposar unos 5-10 minutos. Retiramos del molde y dejamos enfriar completamente sobre una rejilla.
Si lo cortamos a rebanadas y lo colocamos en bolsas herméticas aguantará unos 6-7 días. Podemos congelarlo sin problemas.
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